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Standard de Liège: la dialéctica de la Ciudad Ardiente

En la orilla norte del Mosa, un alumno carga en una carretilla de obra algunos de los materiales que necesita para construir un pedazo de su vida: unas redes, algunos pares de zapatos, dos pelotas de cuero y un fardo de camisetas rojo escarlata. Delante de él se alza la multitud de chimeneas, la firma de la revolución industrial, que en 1909 ha cambiado por completo el paisaje de la ciudad en la que nació y creció. Es el presente y el futuro, el suyo y el de las generaciones que vendrán. Tiene la espalda vuelta hacia una ciudad de angostos callejones empedrados, plazas, catedrales, edificios de poder religioso, estatuas y monumentos de conflictos de una época que él mismo nunca vivió. Junto con todo lo demás, también le da la espalda a su escuela, el Colegio de St Servais, que, sosteniendo una tradición desde la Edad Media, lo formó a él también como vástago de una burguesía que encontró su identidad a mediados del siglo XIV, para buscar un nuevo paso en el XX. Las pelotas, los zapatos, las camisetas rojas, son los materiales con los que el alumno, junto con sus compañeros, construirá una nueva identidad, inmaterial, proveniente de la burguesía de la ciudad, del entorno de las catedrales y las escuelas, para los condenados de la Tierra,...

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El fútbol a sol y sombra, de Eduardo Galeano

Antes de la época de la “gentrificación” mercantil del fútbol, a fines del siglo XX, el mundo intelectual casi se negaba a hablar de este deporte. En muchos casos incluso lo consideraba un enemigo, un fenómeno social que existía únicamente para adormecer las conciencias que, en teoría, pretendía despertar. Sin embargo, esa intelectualidad nunca representó, ni representará, al conjunto del mundo artístico: hombres y mujeres de letras y de espíritu que observan el mundo y quieren expresar, con su propio lenguaje, los fenómenos que se despliegan en él: las luchas por librar, la forma que imaginan, las experiencias que generan. En pocas palabras, era una élite intelectual —que se negaba a vivir como viven los pueblos del mundo— la que daba la espalda al fútbol. Pero no era a esa élite a la que le prestaba atención Eduardo Galeano, periodista y escritor uruguayo que dedicó su vida y su obra a contar la verdad de los pueblos de su continente, enfrentándose de lleno a las dictaduras duras e implacables, casi siempre sostenidas por los Estados Unidos. Nacido el 3 de septiembre de 1940, Galeano creció en una familia de clase media en Montevideo. Desde la adolescencia trabajó, dando sus primeros pasos en el periodismo en El Sol, un semanario de los socialistas uruguayos. Viviendo en Montevideo, se hizo hincha de...

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Soccernomics, de Simon Kuper y Stefan Szymanski

La economía del fútbol no se refiere solamente a su comercialización; es la manera en que se lo percibe y se lo analiza como fenómeno, dejando de lado el enfoque – aparentemente romántico – empírico, y descomponiendo en cantidades y mecanismos todos sus elementos constitutivos. Es, en esencia, la percepción del fútbol de una forma tecnocrática que va más allá de la charla de café, pero que también puede explicar por qué sucede cada cosa: por qué gana un equipo y no otro, por qué un club tiene más hinchas, por qué en algunos países las reacciones al resultado de un partido de fútbol son distintas a las de otros, e incluso cómo todo esto se relaciona con procesos que influyen mucho más profundamente en la vida de las sociedades. Estos elementos, así como la descripción de los métodos analíticos que los examinan, son presentados en su libro Soccernomics por Simon Kuper y Stefan Szymanski. Kuper, periodista con muchos años de trabajo en el Financial Times, pero más conocido por algunas obras emblemáticas de la bibliografía futbolística – la más famosa Football Against the Enemy – conoció a Szymanski, hoy profesor de Sport Management en la Universidad de Michigan, en un congreso en París, donde nació la idea de este texto. Una obra que, con el paso del tiempo, se...

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Fútbol y cine

Imaginen una escena: una multitud de personas, de distintas edades, visiblemente procedentes de diferentes clases sociales, compuesta por distintos géneros, nacionalidades y quizás con distintos niveles de formación académica. Están sentados en una estructura anfiteatral mirando hacia nuestro lado. En sus rostros vemos el instante de la angustia, de la espera de esa mirada y quizás también de lo que vendrá después, de un futuro desconocido pero inmediato, que tiene la fuerza de unir a esta multitud heterogénea en un mismo instante en el que todos comparten el mismo sentimiento. No sabemos si antes reinaba la calma, no sabemos qué ocurrirá después, ni siquiera sabemos por qué se encuentran todos en ese estado similar, en un momento en el que la adrenalina y la carga emocional parecen atravesar todas las gradas como una corriente eléctrica. Ni siquiera sabemos qué tienen frente a sí, ya que el objeto de su interés, la fuente que los electriza, se encuentra del lado del llamado teatralmente “cuarto muro”: todos son espectadores, pero nosotros somos espectadores de un espectáculo en el que la multitud, el público, es el protagonista. Si alguien tuviera que adivinar dónde transcurre esta escena, podría decir en general que se trata de un acontecimiento deportivo o de un arte escénico que se desarrolla fuera de nuestro campo visual. Sin embargo, si...

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La Escuela del Danubio

La tarde del miércoles 25 de noviembre de 1953, 150.000 espectadores se retiraron de Wembley tras haber presenciado uno de los partidos que más influyeron en la evolución del fútbol mundial. Como suele ocurrir en estos casos, quizás pocos fueron los que lograron comprender la dimensión histórica de lo que acababa de suceder ante sus ojos, pero tal vez aún menos son los que hoy, más de medio siglo después, sitúan aquel acontecimiento en su verdadera magnitud. La derrota de Inglaterra en Wembley quedó en la historia no solo por su contundencia, sino sobre todo porque llegó en un partido que Inglaterra necesitaba, por primera vez, ganar: para defender su supremacía en el deporte que había inventado. Claro que, probablemente, esa supremacía ya se había perdido: en el Mundial de 1950, la selección inglesa había sido derrotada por Estados Unidos y por España. Sin embargo, aquel torneo no era considerado de gran prestigio en la mentalidad dominante de la vieja Albión. Inglaterra también había perdido varios partidos contra otras selecciones del Reino Unido, especialmente frente al combination game de Escocia por el llamado Home Championship, y tampoco eran pocas las veces que había caído en algún campo europeo. Pero esta era la primera vez que una selección de la Europa continental ganaba en suelo inglés, y además en un encuentro...

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Fashion time futbolero

El hemisferio norte está en pleno verano. El fútbol se detuvo hace meses. Las ligas y competiciones europeas de la temporada pasada parecen formar parte de un pasado cada vez más lejano. La rutina de los fines de semana, de las tardes lluviosas en cada rincón del norte y del centro de Europa, también parece lejana. Quienes pueden, se encuentran en un entorno totalmente diferente, vestidos con ropa liviana, junto al mar, a veces con algo de alcohol, lejos de sus casas. Cada persona ha hecho una elección que no puede hacer durante todo el año: la ropa que lleva no es la del trabajo, sino la suya, esa que elige cuando se siente completamente libre, o al menos cuando fabrica esa ilusión de libertad temporal, con mayor o menor éxito. En ese entorno hay un rasgo visual que cambia: los colores con los que están vestidos, sus gorras, sus remeras, quizás la mochila, el bolso o la toalla que llevan. Muchos, cada vez más, visten los colores que los acompañan: el rojo, el azul y blanco, el negro, el verde, rayas verticales u horizontales, cuellos, detalles en las mangas, y en medio de todo eso, un escudo, grande o pequeño, otro más al costado, y el nombre de una, dos o hasta más empresas. Es la tribu del fútbol,...

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Savage Enthusiasm, de Paul Brown

Hay una razón por la cual el fútbol no es simplemente un deporte popular, sino algo mucho más amplio que esa definición. El análisis táctico y su evolución, la revisión de los grandes partidos, las biografías de futbolistas y entrenadores legendarios, llenan las páginas de libros, los minutos de programas radiales o televisivos, inspiran películas y otras obras artísticas. Pero todo eso también puede encontrarse en otros deportes: en el básquet, el boxeo, el tenis, el automovilismo, entre muchos más. Hay un elemento en el fútbol que lo diferencia de cualquier otra actividad deportiva que haya existido jamás en la Tierra: sus hinchas. Los hinchas en el fútbol tienen su propio espacio en los libros, en los programas de televisión y radio, e incluso en las obras de arte. Son una parte enorme que no solo forma parte, sino que en gran medida crea la cultura del deporte, transformando al club deportivo de una simple asociación de atletas en punto de encuentro central de toda una sociedad. La historia de los espectadores, los simpatizantes, los seguidores, los fanáticos, desde la prehistoria del fútbol hasta nuestros días, es la que se propuso contar —y logró contar con gran acierto— Paul Brown, en su libro Savage Enthusiasm: A History of Football Fans. Brown explica cómo se fue desarrollando el fútbol como deporte...

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La engañosa innovación del Mundial de Clubes

La cuenta regresiva ya comenzó para el inicio de la 21ª edición del Mundial de Clubes de la FIFA, que se disputará en Estados Unidos con un formato completamente nuevo. Más allá del contexto actual, que encuentra al país anfitrión en el centro de enormes —y quizás históricos— cambios sociales, el nuevo formato del certamen abre interrogantes profundos sobre su aporte real al desarrollo del fútbol mundial, especialmente en lo que refiere al más alto nivel del fútbol de clubes. Vale la pena detenerse un momento en el concepto de “innovación” en esta competencia, porque los sucesivos experimentos de la FIFA han confundido bastante las cosas en cuanto a su historia y su tradición. Históricamente, el torneo interclubes de mayor prestigio y alcance global fue la Copa Intercontinental, donde se enfrentaban los campeones de Europa y Sudamérica, los dos continentes donde, de forma constante, el fútbol ha estado más desarrollado que en el resto del planeta. Esta competencia comenzó en 1960 y se jugó cada año como una final entre los dos campeones continentales, ya sea en partidos de ida y vuelta o en un solo encuentro en sede neutral, usualmente en Japón. Ese formato se mantuvo hasta 2004, con el Porto como último campeón. Al año siguiente, la FIFA decidió reemplazar la Copa Intercontinental por el Mundial de Clubes,...

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Salvem Mestalla

Las horas del domingo van pasando, el sol ya ha cruzado su cenit y tomó rumbo hacia los océanos, dejando atrás el Mediterráneo. Es la hora en que empiezan los gritos, cuando la gente se junta. El camino atraviesa el viejo cauce del Túria y conduce desde la Carrer de Misser Mascó —con todos los cafés repletos— hasta la Avenida de Suècia, donde se venden bufandas, donde la gente espera los colectivos, donde se ven las torres en espiral que transportan ríos humanos hasta los balcones más altos y empinados de la visión futbolera. En el medio, sin embargo, se alza la gran pared negra y naranja, con sus balcones, sus rejas de hierro, sus murciélagos tallados —y desde el segundo piso sale la banda para completar la gran bienvenida. El colectivo se acerca, los instrumentos de viento anuncian la melodía de "ès un equip de primera, nostre Valencia Club de Futbol", y la emoción previa a cualquier partido empieza a tomar color y olor: el color dorado-anaranjado del sol de la tarde que golpea la entrada principal del estadio, el olor al humo, pero también una ilusión de perfume de esa primavera eterna que tiene esta ciudad. Los colectivos llegaron, doblás a la izquierda por la Calle de les Arts Gràfiques, hacia la puertita negra ubicada en la esquina....

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Inverting the Pyramid, de Jonathan Wilson

En todas las actividades y los campos de búsqueda existen ciertos puntos de referencia particulares, creaciones humanas que constituyen entidades excepcionales dentro de su conjunto. En la bibliografía futbolística, esa entidad es la ya clásica obra de Jonathan Wilson, titulada Inverting the Pyramid, donde se presenta la evolución táctica del juego desde sus primeros pasos caóticos hasta nuestros días. Se trata, en esencia, de la “Biblia” del fútbol en lo que respecta a la fisonomía del juego, la cual a su vez se define por la evolución de la táctica. En las historias futboleras que suelen recordarse, predominan las figuras de sus protagonistas: los futbolistas y, en segundo plano quizás, algunos técnicos-entrenadores y, más allá, ciertos dirigentes. Esto, evidentemente, no es casualidad, ya que los futbolistas están sobre el escenario en cada función futbolística, ellos crean la experiencia colectiva que se extiende hasta la tribuna, y en muchos casos es el recorrido de sus propias vidas el que genera mitos tangibles con los que puede identificarse el gran público en cualquier rincón del planeta. Sin embargo, por más paradójico que suene, no son los futbolistas —al menos no de forma individual— quienes transforman la fisonomía del juego. Las grandes estrellas, encantadores de la diosa redonda, son aquellos que logran destacarse dentro de un marco de evolución ya dado, gracias a...

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La gloriosa soledad de una tribu

En el fútbol hay muchos clichés que, aunque tienen sentido, cuando se dicen en voz alta nunca representan toda su profundidad. Uno de ellos es que “el equipo empieza por el uno”. Lo sé, muchos dirán que sí, que no, que es verdad – pero seamos sinceros, ayer nadie se sentó a ver a Sommer o a Szczęsny, todo el revuelo es por Yamal, por Olmo, por Lautaro y por otros. Es lógico: en el fútbol el objetivo es el gol, y los partidos lindos son los 4-3, no los 0-0. Pero hay momentos en los que, incluso si te metieron 3, te convertís en la razón por la que hasta el más desprevenido de ayer entiende que el fútbol es un deporte de 11 jugadores, y que el ataque y la defensa –sobre todo desde 1992 en adelante– los incluye a todos. Son esas noches como la de ayer, en las que las bolitas caen así nomás, y el uno se vuelve héroe, y con él sube también un 5%-10% el porcentaje de pibes que deciden ponerse abajo de los tres palos, en una ciudad, en un país, a veces en todo el planeta. Lo paradójico es que mientras el jugador creativo es responsable de su arte, el arquero “necesita” que su obra empiece con otro. Ese remate de...

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El nacimiento del fútbol en Bretaña

La historia del fútbol se pierde en las profundidades de la existencia histórica de la humanidad. La búsqueda de las razones por las cuales nuestra especie comenzó a practicar un juego con pelota nos lleva a cuestiones que van desde lo biológico hasta lo filosófico. Sin embargo, la codificación y desarrollo del juego tal como lo conocemos hoy plantea preguntas más específicas, no tanto sobre nuestra existencia en sí, sino sobre la manera en que funcionamos dentro de las sociedades y las distintas formaciones socioeconómicas. Al fin y al cabo, los juegos de los seres humanos reflejan también la historia social de nuestra especie. Así, como una continuación del análisis sobre la trayectoria histórica que dio forma a los juegos de pelota, nos centramos ahora en las condiciones que definieron la identidad del deporte moderno en su cuna, Gran Bretaña, en una época que no solo vio nacer el fútbol moderno, sino también el mundo moderno. ¿Por qué el fútbol es británico? ¿Por qué el deporte que se juega hoy en todo el mundo es el English game y no una evolución del cuju, el pok-ta-pok, el calcio, la soule o incluso del griego episkyros? ¿Por qué el fútbol británico de las multitudes —y no otro— fue el que sirvió como matriz para el nacimiento del fútbol? La búsqueda de...

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El momento más grande de 2024

Los años después de 2020 no fueron como los anteriores, todo había cambiado, todos habíamos cambiado. Ya no éramos los pequeños y perjudicados, éramos los que habíamos crecido, los fuertes, los invencibles y, por supuesto, los enemigos de un sistema contra el que jugábamos en su propia cancha. Ese era el significado del gol de Varela, del doblete invicto, de las finales ganadas en el OAKA, del lateral a favor, del gol en Agrinio, en Trípoli y de tantos otros momentos. Nuestra generación ya no buscaba momentos y héroes en un pasado glorioso, sino que cada año, en cada partido, creaba su propia mitología. El bicéfalo creció y muchas cosas cambiaron, pero nosotros seguimos aquí, fieles, con una nueva calidad de apoyo, pasión y compromiso. Cambiamos mucho: poco a poco dejamos atrás los micrófonos, las tintas, los dirigentes que los sostenían y encontramos una nueva calidad en la comunicación. Ya no nos bastaba con que cualquier profesional, pagado dentro de un marco sociopolítico que fomenta la aceptación de lo inaceptable solo porque proviene de alguna autoridad y se replica por sus loros, cubriera nuestras necesidades. En este sentido, cambiamos también nuestra crítica, volvimos a ser ese club intrépido, grande, con "la verdad de Toumba", un tribunal que siempre juzgó con base en lo justo, que reconocía el esfuerzo y condenaba...

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Diciembre del ‘44, el Arsenal y el “Pavlis” de Yannis Ritsos

En 1944, Grecia fue liberada del yugo nazi por el EAM y su brazo armado, el ELAS. El 12 de octubre de 1944, los últimos soldados alemanes se retiraron de Atenas, en un momento en que las fuerzas de la Resistencia en todo el país habían liberado 9 de cada 10 partes del territorio griego. Pocos días después, el 18 de octubre, el personal político de la burguesía griega regresó a la patria liberada para recuperar el poder que había dejado atrás cuando huyó, mientras el pueblo griego sufría el hambre y, al mismo tiempo, luchaba contra el ocupante. Sin embargo, el problema de esa autoridad política era que Grecia ya no era el país que habían dejado atrás, ya sea bajo la dictadura de Metaxás o con el inicio de la triple Ocupación. En 1944, el ejército armado de los partisanos liberadores tenía el poder de redefinir la historia del país, y el ejercicio del poder por parte de la burguesía, en contra del heroico pueblo, no era un proceso fácil ni lineal. Los intentos de formar un gobierno de unidad nacional, con la participación de todas las fuerzas políticas, hasta la normalización de los procedimientos democráticos y la celebración de elecciones en una Grecia ya libre, no eran más que una farsa. La burguesía, viendo el peligro de...

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El Partido del Siglo: Inglaterra – Hungría 3-6

En la década de 1950, el mundo, y por lo tanto el fútbol, redescubrían la situación que habían dejado antes de la guerra. Las economías florecían, pero el desarrollo de todas las expresiones intelectuales, incluido el fútbol, necesitaba tiempo para un reajuste necesario, una reconfiguración sobre nuevas bases que daría lugar a la enorme evolución del juego durante las tres "décadas doradas" de la posguerra. En Inglaterra, el fútbol se encontraba prácticamente en el mismo punto desde 1925, el año en que se modificó la regla del offside y el número de defensores necesarios para habilitar al receptor de un pase adelantado se redujo de tres a dos. Este cambio revolucionó el juego y su máxima expresión fue el sistema de Herbert Chapman, entrenador del Arsenal, considerado el padre de esta evolución. Chapman introdujo el 3-2-5, incorporando un defensor adicional para marcar a los delanteros más liberados, lo que a su vez llevó a la creación del llamado WM, un esquema 3-2-2-3 en el que los dos delanteros interiores jugaban un poco más retrasados, formando las letras de ese sistema táctico cuando se observaba en un diagrama. En Europa continental, los cambios políticos fueron ciertamente más radicales que los futbolísticos, pero el fútbol también se vio afectado por la reconfiguración de fronteras y el caos geopolítico del período de entreguerras....

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Nikos Godas – Héroe del pueblo y de las canchas

El fútbol griego puede que no tenga ni momentos gigantescos que no se encuentren en la historia futbolística del resto del mundo, ni historias tan grandes en su ámbito. Tal vez el desarrollo de la sociedad griega fue de tal manera que, a menudo, impedía cualquier expresión social masiva—y el fútbol es precisamente una de ellas—por medio de la represión. Aunque en muchas ocasiones en Grecia también las distintas formas de poder intentaron someterlo, las dinámicas sociales siempre fueron tales que estos intentos terminaban pareciendo más un circo que una genuina manifestación del despertar popular. Una historia de este tipo comenzó durante el régimen de Metaxás, cuando la dictadura decidió prohibir cualquier debate político en el fútbol en 1936. Más adelante, en 1940, incluso intentó llegar hasta la represión de las actividades de los clubes de fútbol, al darse cuenta de que la mera existencia del deporte engendraba al sepulturero de todo tirano. Sin embargo, precisamente en este entorno nació una de las historias más legendarias vinculadas al fútbol en Grecia. Una historia que constituye un legado no solo para el deporte, sino, aún más, para la sociedad que lucha por romper las cadenas de toda explotación y reclamar la vida que necesita vivir. En esa vida, el fútbol está presente desde el principio hasta el final. La lucha por...